«Un día, de un modo natural, todo cambió. Y nada volvió a ser como
antes.»
Todo el mundo de certezas y seguridades de Elena queda barrido y
aniquilado cuando permite, por primera vez, que el deseo y la pasión
irrumpan en su vida con una fuerza que jamás habría imaginado. Es un
salto a lo prohibido que la obliga a replantearse su matrimonio y ese
futuro tan ordenado y rutinario que sin querer se ha construido para
complacer a todos menos a sí misma. Quizá merezca algo más. Quizá
también ella tenga derecho a la felicidad. Basta con encontrar el valor
para probar, para lanzarse sin miedo a equivocarse.
Empezaré por decir, así de sopetón y a bocajarro, que
¡¡¡me ha encantado la novela!!! La historia de
Elena es una de tantas historias reales que podemos encontrar día a día a nuestro alrededor. Una amiga, la vecina del quinto, la dependienta del supermercado donde compro a diario... incluso una misma. En el libro anterior de Fabio Volo,
El tiempo que querría, también tuve la impresión de estar leyendo
una historia cercana y muy real en la que identificar fácilmente a alguna persona de nuestro entorno. Este detalle me ha gustado en ambos libros.
A modo de diario personal, Elena, la principal protagonista, nos va abriendo las puertas de su vida y nos va explicando la infelicidad que siente en su matrimonio. El diario se complementa con las explicaciones que Elena da en la actualidad respecto a aquellas palabras que escribió tiempo atrás. Lleva años casada con Paolo, una relación que aparentemente parece modélica pero que en realidad hace aguas, llevan una vida que a Elena le parece de lo más aburrido y sin ningún tipo de aliciente, motivo por el cual entra en crisis y empieza a pensar en la posibilidad de escapar de la rutina.
De repente, Elena descubre un mundo nuevo tras la aparición de otro hombre en su vida que la llena de pasión y le hace sentir una mujer diferente. Dicha pasión se traduce en una relación puramente sexual, encuentros centrados única y exclusivamente en en sexo pero que hacen que Elena se sienta atrevida, deseada y nuevamente llena de vida. La relación sexual termina derivando en una relación emocional en la que solo hay una parte implicada, momento en el que Elena vuelve a replantearse las circunstancias y a valorar aquello del "más vale solo que mal acompañado".
Respecto al tema del erotismo, cabe decir que hay escenas dignas de cualquier novela erótica que se precie, parece que últimamente está de moda encontrar este tipo de lecturas. La relación entre Elena y su amante es totalmente física, pero, bajo mi punto de vista como lectora, creo que el autor ha querido con esto contraponerla a la relación formal pero distante y carente de pasión que tiene la protagonista con su propio marido ya desde el inicio de su matrimonio. Las escenas eróticas son muy atrevidas pero creo que se han tratado con delicadeza.
En definitiva, un libro que habla sobre las relaciones personales, una historia creíble y escrita con sencillez y con un trasfondo que hace al lector pensar respecto a la toma de decisiones en su propia vida.