Carmen organizó en su blog Carmen y amig@s la lectura conjunta de esta novela de Xulio Ricardo Trigo y, por supuesto, dado mi interés por la novela histórica, no dudé en apuntarme. Me llamó la atención el libro en cuanto supe de él y más aún al conocer que el escenario de esta historia no es otro sino mi propia ciudad, Barcelona.
Corre el año 1477, en los albores del Renacimiento. Barcelona necesita un puerto seguro que ayude a la ciudad a crecer y a salir de la crisis económica en la que se encuentra sumida y para ello se inician las obras de lo que será el nuevo puerto de la Santa Creu. Stassi de Alejandría, ingeniero italiano con gran experiencia, se encuentra con la terrible problemática de las tormentas que azotan la ciudad y que ralentizan la continuidad de las obras. La construcción del puerto se convierte en un auténtico reto y servirá de telón de fondo para dar a conocer a los personajes de esta historia.
Marcel Roqueta, el hijo del capataz de la obra, es el protagonista principal de la novela. Su problema cardíaco le imposibilita para trabajar y para hacer muchas de las cosas habituales que hacen los chicos de su edad; sin embargo, Marcel es un auténtico conocedor de las calles de Barcelona y de cuanto en ellas acontece. La relación con su padre es difícil y su vida cambia en el momento en que conoce a Lluís Esquiva, un experto cartógrafo que lo enredará en la búsqueda de un sueño que llevará a Marcel a descubrir no solo un mundo nuevo para él sino también a encontrarse a sí mismo. También tiene ocasión de relacionarse con Teresa, una joven que busca desesperada la manera de liberar a su hermano encarcelado. Con ella precisamente se inicia el libro con un breve prólogo que nos deja estupefactos y con ganas de seguir leyendo.
Me ha gustado especialmente la ambientación de la novela, ha sido un enorme placer recrear en la imaginación todas esas imágenes de una época tan lejana y tan interesante bajo mi punto de vista. Las descripciones son exactas pero sin excesos, lo que hace de la novela una historia ágil y de fácil lectura. Me ha parecido una novela cuidada en los detalles y bien escrita, de esas que transportan al lector a un pasado que realmente me parece fascinante. Muy recomendable para pasar un buen rato sumergido en la Barcelona del siglo XV.
Corre el año 1477, en los albores del Renacimiento. Barcelona necesita un puerto seguro que ayude a la ciudad a crecer y a salir de la crisis económica en la que se encuentra sumida y para ello se inician las obras de lo que será el nuevo puerto de la Santa Creu. Stassi de Alejandría, ingeniero italiano con gran experiencia, se encuentra con la terrible problemática de las tormentas que azotan la ciudad y que ralentizan la continuidad de las obras. La construcción del puerto se convierte en un auténtico reto y servirá de telón de fondo para dar a conocer a los personajes de esta historia.
Marcel Roqueta, el hijo del capataz de la obra, es el protagonista principal de la novela. Su problema cardíaco le imposibilita para trabajar y para hacer muchas de las cosas habituales que hacen los chicos de su edad; sin embargo, Marcel es un auténtico conocedor de las calles de Barcelona y de cuanto en ellas acontece. La relación con su padre es difícil y su vida cambia en el momento en que conoce a Lluís Esquiva, un experto cartógrafo que lo enredará en la búsqueda de un sueño que llevará a Marcel a descubrir no solo un mundo nuevo para él sino también a encontrarse a sí mismo. También tiene ocasión de relacionarse con Teresa, una joven que busca desesperada la manera de liberar a su hermano encarcelado. Con ella precisamente se inicia el libro con un breve prólogo que nos deja estupefactos y con ganas de seguir leyendo.
Me ha gustado especialmente la ambientación de la novela, ha sido un enorme placer recrear en la imaginación todas esas imágenes de una época tan lejana y tan interesante bajo mi punto de vista. Las descripciones son exactas pero sin excesos, lo que hace de la novela una historia ágil y de fácil lectura. Me ha parecido una novela cuidada en los detalles y bien escrita, de esas que transportan al lector a un pasado que realmente me parece fascinante. Muy recomendable para pasar un buen rato sumergido en la Barcelona del siglo XV.

