domingo, 24 de agosto de 2014

El ángel rojo (Franck Thilliez)

Título: El ángel rojo
Autor: Franck Thilliez
Editorial: Marlow
448 páginas
Precio: 18,00 €


Sinopsis

La aparición de un cadáver decapitado, artísticamente troceado y diseminado con enigmáticos designios por diversos rincones de París, sacude de un modo eléctrico al comisario Franck Sharko. Saber que no se trata del cuerpo de su esposa, que lleva ya seis meses desaparecida sin que nadie haya pedido rescata y sin que se tenga la menor pista, es sólo un consuelo menor. Al contrario, este descubrimiento dará pie a una estremecedora y alucinante investigación que pone en contacto a Sharko con los ambientes, redes virtuales y personajes más sórdidos que puedan imaginarse y, sobre todo, con una mente fría, manipuladora y perversa hasta límites insospechados.

Sólo la tensión en que Thilliez mantiene al lector a lo largo toda la novela, impide que éste sienta el calor de la espesa sangre que rezuman estas páginas. La capacidad que tiene el autor para angustiar al lector y mantenerle atrapado en la trama es realmente algo fuera de lo común y por ello han comparado esta obra amenudo con "Seven" o "El silencio de los corderos". Un thriller no apto para cardíacos.




Hacía mucho tiempo que le tenía ganas a Franck Thilliez, son innumerables las buenas críticas que he leído a lo largo de los meses de todas sus novelas y era del todo inconcebible que pudiera pasar más tiempo sin leer alguno de sus libros. Y ha sido con El ángel rojo que he conseguido quitarme esa espinita y convertir este eterno pendiente en uno de los autores que durante este año más voy a leer y es que, una vez he conocido a su fantástico personaje el comisario Sharko, siento una necesidad imperiosa de continuar con todas y cada una de sus siguientes aventuras.

Cabe empezar diciendo que el autor tiene una capacidad tremenda para sorprender ya desde el inicio de la novela. A través de sus letras consigue sumergir al lector en una vorágine de imágenes impactantes, algunas muy duras, no aptas para estómagos sensibles, y durante toda la novela es un no parar, la imaginación vuela alto, muy alto, con esta historia tan visual.

El personaje principal, Franck Sharko, comisario de la DCPJ de París, es de los que dejan huella. Muy atormentado por la desaparición de su mujer desde hace ya seis meses, Sharko deberá enfrentarse al caso de lo que apunta ser el de un cruel asesino en serie. La trama conduce al protagonista a los lugares más sórdidos y lúgubres de la ciudad.

La narración es muy ágil, con multitud de diálogos que facilitan mucho la lectura. El ritmo no decae en ningún momento, resulta difícil dejar de leer, página a página el lector se hunde con el protagonista hasta el fondo del pozo. El final queda perfectamente cerrado y confieso que me ha sorprendido muy gratamente. He disfrutado mucho este libro, ha sido el primero de esta serie y, sin duda alguna, no será el único.


8 comentarios:

  1. No soy mucho de leer este género pero quiero probar porque creo que puede gustarme mucho así que me lo llevo anotado. Me ha entrado curiosidad. gracias!
    besos

    ResponderEliminar
  2. Lo tengo pendiente en casa desde hace un montón!!

    Besotes

    ResponderEliminar
  3. Todavia tengo pendiente leer a Franck Thilliez.

    ResponderEliminar
  4. A ver cuando me animo con este escritor, que son muchas las reseñas positivas que ya he leído.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
  5. Me declaro fan absoluta de Thilliez, pero yo soy de las que empezó la saga directamente con El síndrome E y me dejé atrás los dos primeros.
    Besos.

    ResponderEliminar
  6. La verdad es que estoy leyendo Síndrome E con otros lectores y Thilliez es adictivo. No puedes dejar el libro y cuando lo haces sigues pensando en la trama.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  7. ¡Cómo me está gustando esta serie!
    Deseando ya leer Gataka!
    Besos

    ResponderEliminar
  8. Como Laky, estoy deseando leer Gataca. Me esta encantando Thilliez

    Bs.

    ResponderEliminar

Linkwithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...